Las embarazadas ¿pueden recibir implantes?
No se recomienda ningún tipo de procedimiento quirúrgico durante los tres primeros meses de embarazo, en función de los riesgos en cuanto a una posible interrupción en el embarazo.
Como criterio, salvo en los casos en que la implantación sea una urgencia, necesaria e inevitable (caso de accidentes con perdidas traumáticas de los dientes), la implantación en este periodo no es aconsejable.
A esto se suma el hecho de presentarse alteraciones en el nivel hormonal, que si bien por un lado no determina el fracaso del procedimiento, por otro es un riesgo adicional, principalmente en los casos donde el implante no es de extrema urgencia.
Se considera que, luego del parto, la mujer tendrá un adecuado periodo de disponibilidad (la oseointegración en general envuelve tres a cuarto meses) y principalmente tranquilidad para la colocación de los implantes, incluyendo una dieta especial y el factor psicológico positivo.